Aquella puerta a la esperanza que apenas llegó a entornarse, se cerró por completo, sin dar cabida alguna a despedidas o últimas palabras o momentos emotivos. Ahora pues, sólo quedan los recuerdos que inundan mi mente en cada momento, y más aún en días como hoy.
El día de Reyes, nunca será lo mismo al igual que otros tantos días más. A veces tu recuerdo no me hace bien, pero no por ello quiero olvidarte, porque es como si fueses parte de mí, marcaste un antes y un después en mi vida y eso nadie lo va a poder cambiar.
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