Así fue como un suceso inesperado te hace tener la mente bloqueada durante toda una tarde. Y ya al anochecer, reaccionas, te das cuenta de que llevas meses con una idea equivocada en la cabeza, que realmente no lo has superado, que sigues como una ilusa esperando a que entre por la puerta, que te diga que te quiere, que te dedique una mirada acompañada de una dulce sonrisa, sólo a ti, pasar una tarde en su casa o en la tuya, ¿qué más da el dónde? Y es que simplemente esperas a que algo de todo esto suceda y mientras te alimentas de esperanza acompañada de optimismo.
Y ahora, ahora te quitaste la venda de los ojos y lloras, lloras al ver la cruel realidad, esa que durante tanto tiempo te negaste a afrontar, pues todo eso nunca pasará.
Reconócelo, no te hiciste aún a la idea, no asimilaste todo aquello que un día sucedió y que tú tapaste con libros y horas de estudio, porque preferiste tapar la herida, a sanarla, porque no la dejaste cicatrizar y cada vez se hace más profunda.
Cada vez que recuerdo aquellos felices días y aquel trágico final... no dio tiempo a decir todo aquello que sentía, no fueron suficientes lo momentos vividos junto a ti, me faltaron días para verte, para hacerte recordar instante tras instante que yo seguía ahí, que no te abandonaría, que siempre te querría... y así seguirá siendo.. <3