09 diciembre 2021

PARAR

Cuán necesario es parar y que poco conscientes somos de ello. Vamos muchas veces en automático por la vida, nos levantamos, realizamos la rutina del día, llegamos a casa sin energías, nos duchamos y nos vamos a dormir. Y así, día tras días. Dejamos pasar la vida, sin vivirla. Qué tristeza. Entramos en una rutina que nos arrastra, que nos quema, que nos mata, nos apaga, dejamos de tener ilusión, como si eso fuese lo normal.

El problema llega cuando todo esa rutina y ese estrés del día a día te abruma, te satura, te sobrepasa. Es necesario parar, dedicar un tiempo a nosotros, a nuestro descanso, a nuestra salud mental, esa a la que tan poco mimamos y a la que tanto le debemos. Hay que aprender a gestionar todas las emociones, las positivas y las negativas. Eso conlleva mucho trabajo, tiempo, paciencia y conocimiento de uno mismo.

Quizás estos días de desconexión y, un poco de autodesctrucción, me hayan servido para recordar el punto al que no quiero volver. Ya conozco el fondo de mi pozo y lo que me costó salir de él. Tengo que priorizarme ante todo, y todos. 

29 noviembre 2021

¿El amor lo puede todo?

Nos vendieron el cuento del amor idealizado, de la paciencia, de adaptarse... pero ¿qué ocurre cuando todo eso no ocurre y sólo te queda la esperanza de lo que un día fue? Quizás haya sido de las decisiones más difíciles que he tomado: dejarte marchar, queriéndote con toda mi alma, pero creyendo que es lo mejor, para ambos. 

Ha sido un salto al vacío sin mirar atrás. Tú eras mi día y mi noche, pero quiero más de la vida que un refugio donde no pasar frío. Hace apenas unos días que verbalicé en voz alta mis pensamientos, mis miedos, mis carencias... desde entonces no sé de ti, te dije que te daría tu espacio, que lo respetaría. Este silencio de radio me roe por dentro. Me estoy obligando a hacerlo, obligándome a pensar que estarás mejor, que apoyarás en quieres te quieren... lo último que querría sería confundirte.

Cuando nos despedimos, en ese abrazo eterno lleno de tantas cosas que debimos decir mucho antes, intenté quedarme con cada detalle, tus manos, tu cara, tu pelo, tus labios, tu olor... te voy a extrañar tanto. 

Fuimos un equipo, el mejor, durante diez años. Me pregunto en qué punto dejamos de tener ilusión, en qué punto nos dejamos arrastrar por la vida...


Y, aunque tú no vayas a leer estas palabras nunca, ojalá te llegue todo el amor que te tengo y te dejes rodear por toda la gente que te quiere, ojalá no entres en el pozo de amargura que ambos conocemos.

.Porque te quiero y te querré siempre

26 noviembre 2021

ella

A pesar del paso del tiempo, te sigo sintiendo muy cerca, te sigo recordando en muchos momentos de mi vida, incluso en detalles sin importancia, a veces de forma inconsciente me descubro pensando en ti. Dejaste una huella muy grande en mí, un vacío que nadie podrá llenar, ni lo pretendo, ese espacio es tuyo y sólo tuyo, porque una parte de mi corazón siempre será tuyo. Hace tiempo que deje de contar los días sin ti, desde el primero, ya fueron demasiados. 
Dicen que el tiempo todo lo cura. No sé si cura o no, pero ahora, al recordarte, aunque a veces siga rompiéndome a llorar, también puedo simplemente recordarte a ti y sonreír

16 abril 2019

El tiempo (no) todo lo cura

¿Cuántas veces habremos escuchado la frase "el tiempo todo lo cura"?

Quizás demasiadas, tantas que al final terminas creyendo que eso es así.. Cargamos al tiempo de una responsabilidad superior a lo que él puede admitir, cómo si él pudiese intervenir de alguna manera. Cerramos los ojos deseando que el día acabe, pensando que el siguiente será mejor, que te sentirás mejor... pero cuando paras un instante, te das cuenta: han pasado siete meses como si fuese un suspiro, tu vida sigue, pero tú estás anclado en esos malditos 21 días que te dejaron un vacío que no mejora.

Dicen que hay tantos duelos como personas, es más, cero que no hay dos iguales ni en una misma persona. Mil preguntas sin respuestas, mil y si... sin terminar, mil emociones a flor de piel, mil miedos que me paralizan, infinitas cosas sin decir y momentos sin vivir... demasiado para este corazón que era todo tuyo. 

Sentimientos encontrados cuando necesitas olvidar (por tu propia estabilidad mental), pero no quieres olvidar nada, ni un solo instante vivido, porque todos ellos han sido maravillosos, incluso en las discusiones, las peleas, todo, todo junto a ti era especial. 
No es solo que no quiera olvidar, es que tengo miedo de olvidar, olvidar cosas tan sencillas como tu risa, tu voz, tus imperfecciones, tus costumbres, nuestras respuestas de complicidad... juntas éramos una y ahora...

Nacemos sabiendo que si todo va bien, tus abuelos, tus tíos, tus padres... te abandonarán en el camino, pero no estaba preparada para esto, para el sufrimiento cruel y sin piedad, por más que me hubiese intentado concienciar, NO, definitivamente no estaba preparada.

Y ahora, ahora lloro todo lo que no lloré frente a ti para no hacerte sufrir.

Siempre tuya..



12 diciembre 2016

~ Conocerse ~

Conocerse a uno mismo y a los que nos rodean. Aquí estoy, a más de 3000 kilómetros de mi gente querida, de mi familia, de ellos y de los que se hacen llamar como tales. A tanta distancia, rodeada de desconocidos te das cuenta de muchas cosas, pequeños detalles pasan a otro plano, porque cuando pasas un mes sin un abrazo, sin una caricia, sin una mirada de complicidad, sin que sepan qué te pasa sin usar una sola palabra, cuando eso pasa, te das cuenta de muchas cosas.
Empiezas a conocerte, a saber qué necesitas y qué está de más. Creo que cuando se vuelve de tal "exilio" se sabe apreciar mejor lo que se tiene. Muchos dicen que extrañaban la comida, el sol, el cielo azul, los atardeceres a las siete de la tarde y no a las cuatro, el coche aparcado en la acera de en frente, que te entiendan en los locales, y todo eso será verdad, pero a tu gente, a ellos los extraño como lo que más. Porque me puedo cocinar platos excelentes si me pongo o buscar rayos de sol entre las nubes o pillar un taxi que me recoja cuando pida o usar el google translate, pero quién me dará esos momentos de risas contagiosa, esas conversaciones que surgen sin más... 
Conoces a gente maravillosa, a gente que te aporta un punto de vista diferente, con los que ríes, disfrutas y lo pasas realmente bien, pero quizás sea yo, quizás sean ellos, pero hay gente que es simplemente irreemplazable, que por más que los demás te aporten, necesitas su granito de arena.

Poquito para estar ahí, para agotar cada segundo y guardar cada minuto. MISS ALL OF YOU

18 marzo 2016

Efímera felicidad

La vida es así. Un día estás riendo mientras planificas con un café en la mano tu próximo viaje y al día siguiente estás en urgencia llevando a la persona más importante de tu vida hacia un diagnóstico desconocido. Cuando era pequeña y pasaba algo malo, siempre me preguntaba por qué Dios que todo lo ve permitía que pasaran cosas malas. En catequesis me decían que Dios ponía a prueba nuestra fe en él. A día de hoy, por más que quiera creer, no puedo aceptar que un Dios que se preocupa por nosotros deja que a personas tan maravillosas y especiales tengan que pasar por momentos duros, crueles e injustos, que la vida les castigue así, como si algo malo hubiesen hecho. No, definitivamente no puedo creerlo. 
Creo que decidí estudiar medicina cuando me di cuenta que la ignorancia me mataba. Esas situaciones en las que tienes que fiarte a ciegas, esperar en balde o creer lo que te digan casi a pies juntillas, esas situaciones en las que los nervios te devoran y te sientes inútil. 
Hace años que comenzó mi formación y obviamente aún hay campos que se quedan fuera de mi alcance. Este es uno de ellos. Os podría contar cómo nos hicieron esperar desde las nueve de la mañana hasta más de las cuatro de la tarde, cuando al fin se dignaron a recibirnos o cómo nos hablaron de mala manera, como si fuésemos unos ignorantes a los que les gustase pasearse por urgencias o cómo nos querían mandar a casa... Imaginaos hasta que punto metió la pata la facultativa de turno que al final del día subió a disculparse... El sistema está saturado (público y privado), lo cual afecta al personal, pero el paciente no tiene la culpa. Si está allí, no es por gusto. Y si está en urgencias, aunque haya de todo, tampoco es por gusto. 
En breves cogeré el coche, nos espera un duro día (ojalá el calvario solo durase un día), deseo con todas mis fuerzas que todo salga bien. Escribo para desahogarme, porque romper a llorar de poco va a ayudar por casa, tengo mil preguntas que pasan por mi cabeza tan rápido que si quisiera escribirlas no me seria posible, mil preguntas para las que no tengo respuestas y mil cosas que aún nos quedan por hacer. 
Porque en esta vida, hay personas importantes y personas imprescindibles. Daría mi vida por que a estas personas imprescindibles no les pasara nada malo en la vida, que tuvieran una felicidad completa, aunque no pudiera disfrutarla con ellas.
Porque cuando pasan cosas así te das cuenta de cuántas veces te has enfadado o molestado por tonterías sin importancia, de a qué precio has vendido el tiempo con los tuyos y a qué precio lo puedes llegar a pagar...
En esta vida, en la que se aprende a base de palos y caídas, 
hay que aprender rápido