16 abril 2019

El tiempo (no) todo lo cura

¿Cuántas veces habremos escuchado la frase "el tiempo todo lo cura"?

Quizás demasiadas, tantas que al final terminas creyendo que eso es así.. Cargamos al tiempo de una responsabilidad superior a lo que él puede admitir, cómo si él pudiese intervenir de alguna manera. Cerramos los ojos deseando que el día acabe, pensando que el siguiente será mejor, que te sentirás mejor... pero cuando paras un instante, te das cuenta: han pasado siete meses como si fuese un suspiro, tu vida sigue, pero tú estás anclado en esos malditos 21 días que te dejaron un vacío que no mejora.

Dicen que hay tantos duelos como personas, es más, cero que no hay dos iguales ni en una misma persona. Mil preguntas sin respuestas, mil y si... sin terminar, mil emociones a flor de piel, mil miedos que me paralizan, infinitas cosas sin decir y momentos sin vivir... demasiado para este corazón que era todo tuyo. 

Sentimientos encontrados cuando necesitas olvidar (por tu propia estabilidad mental), pero no quieres olvidar nada, ni un solo instante vivido, porque todos ellos han sido maravillosos, incluso en las discusiones, las peleas, todo, todo junto a ti era especial. 
No es solo que no quiera olvidar, es que tengo miedo de olvidar, olvidar cosas tan sencillas como tu risa, tu voz, tus imperfecciones, tus costumbres, nuestras respuestas de complicidad... juntas éramos una y ahora...

Nacemos sabiendo que si todo va bien, tus abuelos, tus tíos, tus padres... te abandonarán en el camino, pero no estaba preparada para esto, para el sufrimiento cruel y sin piedad, por más que me hubiese intentado concienciar, NO, definitivamente no estaba preparada.

Y ahora, ahora lloro todo lo que no lloré frente a ti para no hacerte sufrir.

Siempre tuya..



No hay comentarios:

Publicar un comentario