Solías decir que yo todo lo hacía mal, y mientras tú soltabas tus palabras con suma facilidad, en mi mente formabas el caos. Luego, cuando estaba sola y nadie lo presenciaba, una se venía abajo, que idiota dirán algunos, pero es que lo peor es hacer las cosas así es intentar que todo salga bien y que cuando él se ponga a hablar, todo se venga abajo, todo se desmorone, como por arte de magia, como una corriente de aire derriba una torre de cartas...
Pues aunque no siempre lo parezca, una tiene su corazoncito, y las cosas le afectan, y total... de qué sirve venirse abajo si de ti no saldrá una sola palabra bonita de corazón o una simple caricia?? Pedías que te contase las cosas, pero sólo las utilizas para echármelas en cara o reírte a mi costa... Si esas cosas que no grité en su momento a los cuatro vientos, te las hago saber es simplemente porque lo vi necesario, porque quise que me entendieses, pero de poco sirvió.
Sinceramente, NO TE ENTIENDO.
Pero ya no derramaré una lágrima más por quien no las merece.
A lo mejor deberías dejarlo ir, alejarte de él, que al parecer no te hace bien.
ResponderEliminarA lo mejor sí que las merece, vete tú a saber!
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