Escribir nuevamente sin esperar que nadie te lea. Simplemente descargar toda la rabia que a veces encierro y no escapa de mí, que me persigue. Simplemente escribir, que nadie te juzgue cuando hables, sin miradas raras, de pena o compasión. Simplemente que nadie te mire que nadie sienta pena que nadie te diga lo que quieres oír o lo que te gustaría que fuese real, preferiría que me dijesen lo que realmente piensen... Pero ellos que sólo buscan tu bien te dicen lo que creen que te sentará mejor, sin darse cuenta de que tu buscas lo contrario. Buscas realidad en sus palabras no promesas de las que nunca se cumplen porque ya te cansaste de esperar que ocurrieseno todos esos pequeños detalles que no llegan, ni llegarán...
Maldita suerte la mía, maldita encrucijada de la que nunca se salir, maldita toda yo...
Me he cansado de creer en realidades paralelas en eso que siempre esperas que pasen, ese beso de película, esa caricia, esa sonrisa que te da luz en la oscuridad, esa tarde de sofá que nuca llega, esa sensación de que las cosas están yendo por buen camino, pero eso nunca ocurre y es hora de tomas decisiones. Porque si no te pones tu al mando, ¿quien lo va a hacer por ti? Ya te lo digo yo: NADIE
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